El nuevo procedimiento para las cláusulas suelo

Al fin, la semana pasada se publicó el “esperado” Real Decreto-ley 1/2017, de 20 de enero, de medidas urgentes de protección de consumidores en materia de cláusulas suelo, que implementa un nuevo procedimiento de reclamación a los bancos para que estos devuelvan las cantidades cobradas de más a los consumidores por la aplicación de las cláusulas suelo en contratos de préstamo o crédito hipotecario (hipotecas).

Se prevé que los consumidores afectados pueden presentar sus reclamaciones desde la entrada en vigor de la nueva norma, esto es desde el 21 de enero de 2017.

Se trata de una reclamación bastante ágil y previa a la vía judicial que, según palabras del propio Real Decreto-ley, es de carácter voluntario para el consumidor. Esto quiere decir que cada consumidor podrá elegir si quiere llevar a cabo esta reclamación previa o, si de lo contrario, quiere reclamar directamente ante los Tribunales. Ahora bien, aunque sea una vía voluntaria para el consumidor, saltarse esta reclamación puede acarrear consecuencias en lo referente a las costas de un eventual proceso judicial.

Decir también que se trata de una reclamación gratuita en si misma. No obstante, en el caso de llegar a un acuerdo con el banco, puede acarrear costes de Notario y Registro para su formalización, aunque se prevé que estos costes van a ser muy reducidos.

 

LA RECLAMACIÓN PASO A PASO:

1) Lo primero que habrá que hacer es presentar una reclamación ante la entidad de crédito correspondiente, concretamente ante el departamento o servicio especializado que la nueva norma les obliga a crear. Desde el momento de la presentación de la reclamación, disponemos del plazo máximo de tres meses para llegar a un acuerdo. Si se agota el plazo por cualquier razón antes de haberse procedido a la efectiva devolución, el procedimiento habrá concluido y podremos dirigirnos a los Tribunales.

2) Recibida la reclamación, la entidad deberá optar entre dos posibles decisiones:

  • Si considera que la cláusula suelo de ese cliente reúne las condiciones necesarias para proceder a su devolución (atendiendo a los criterios de la sentencia del Tribunal Supremo nº 241/2013): deberá efectuar un cálculo desglosado de la cantidad a devolver (¡y que incluya los intereses correspondientes!) y comunicárselo al consumidor.
  • Si considera que la cláusula suelo de ese cliente NO reúne las condiciones necesarias para proceder a su devolución: deberá comunicar al consumidor las razones por las que considera que no procede la devolución y se dará por terminado el procedimiento de reclamación. En este caso, solamente nos quedará dirigirnos a los Tribunales para hacer valer nuestros derechos.

3) Recibida la comunicación con el cálculo desglosado de la cantidad a devolver más sus correspondientes intereses, el consumidor deberá manifestar si está de acuerdo con el cálculo.

4) Si está de acuerdo con el cálculo, la entidad de crédito acordará con el consumidor la devolución. A estos efectos, hay que destacar que la nueva norma prevé que entidad y consumidor puedan acordar (con consentimiento escrito del segundo) que la devolución no se produzca con dinero en efectivo, sino con medidas compensatorias distintas (amortización del préstamo o productos del banco tales como planes de pensiones, seguros, etc.).

  • Si no está de acuerdo, se dará el procedimiento por finalizado. De nuevo, en este caso, podremos acudir a la vía judicial.
  • Una vez se haya acordado la devolución, deberá hacerse efectiva la misma. Téngase en cuenta que la devolución debe hacerse efectiva antes de los tres meses des de la presentación de la reclamación. De no ser así, el consumidor podrá demandar a la entidad, como no podría ser de otra forma.

 

Una vez apreciadas las características del nuevo procedimiento de reclamación previa y cómo se ha previsto que se desarrolle el mismo, debemos entrar a valorar si nos conviene realmente iniciar esta reclamación.

Aunque el sistema de reclamación no es para nada perfecto o ideal, mi opinión como abogado es que, con carácter general, es muy recomendable llevarlo a cabo. Para demandar a la entidad ante la justicia ordinaria siempre estamos a tiempo, y la reclamación previa nos da la oportunidad de intentar resolver el conflicto sin tener que ir a los Tribunales. ¿Que resulta que llevamos a cabo la reclamación y la entidad no está dispuesta a devolvernos nada o nos ofrece una cantidad insuficiente? En ese momento ya nos plantearemos si nos sale a cuenta demandar a la entidad. Además, de esta forma, ante un eventual proceso judicial, tendremos menos riesgo a ser condenados en costas y más posibilidades que quien tenga que pagarlas sea la entidad.

Con todo, quiero hacerles un aviso. Para llevar a cabo este procedimiento no se necesita estar asistido por ningún abogado. Pese a ello, y aunque no soy nada corporativista ni pretendo vender la moto a nadie, recomiendo a todas esas personas afectadas que no estén familiarizadas con temas bancarios y, en concreto, con las cláusulas suelo, que busquen asesoramiento en un abogado. Permítanme decírselo así: no sería la primera vez que el banco consigue que firmen algo que nunca deberían haber firmado.

Un profesional del Derecho les ayudará en el cálculo de la cantidad que realmente han pagado de más, vigilará los acuerdos que les proponga la entidad y controlará los pasos y los tiempos de la reclamación.

En cualquier caso, les deseo mucha suerte a todos los afectados y espero que puedan recuperar lo que es suyo lo antes posible.

 

Para cualquier duda u opinión que quieran plantearme, pueden dejar un comentario al que estaré encantado de contestar.

 

 

Sergi Garcia Vidal

Abogado ejerciente nº 3.571 del Il·lustre Col·legi d’Advocats de Girona

Lloret de Mar

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